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El final de año está más cerca de lo que imaginamos. La verdad es que cuando digo esto me siento como la vieja del visillo… pero es que las abuelas tienes mucha razón en muchas cosas y así es.

Sólo faltan 15 días para que acabe el año y si no lo has hecho ya, es hora de hacer balance, ver cómo va el año y si ha ido mal, ver si todavía lo puedes arreglar, que algo seguro que puedes hacer.

Con algunos de mis clientes, entre octubre y noviembre llevo a cabo lo que yo llamo precierre, y que, además del análisis financiero, también incluye un análisis fiscal para tratar de optimizar los impuestos a pagar antes de que acabe el año.

Ahora, por ejemplo, es un buen momento, si el negocio va bien, para plantearte si te conviene hacer una sociedad limitada o no.

Pero vayamos más a la parte financiera, a lo que es el resultado antes de impuestos.

Lo ideal es tener un presupuesto con el que compararlo. Por ejemplo, si tenías previsto tener un beneficio acumulado de 30.000 euros, y lo tienes de 20.000 euros, tienes que analizar por qué ha sido eso. También es conveniente que lo hagas si tenía previsto 30.000 euros y llevas un beneficio acumulado de 40.000 euros, porque algo habrás hecho bien y sería conveniente repetirlo y tomar buena nota.

Pero lo más habitual es que no lo haya, incluso en empresas ya con cierto volumen y número de trabajadores, así que no te preocupes porque tú también puedes hacer balance/análisis de la situación y tomar medidas correctoras que para eso lo haces.

¿Qué tienes que analizar? ¿Por donde empezar?

1.                 Analiza las ventas

Si tienes un presupuesto, compararás con el presupuesto pero si no lo tienes, tendrás que ver la evolución. Ver si tus ventas van creciendo, y más que evaluar si han crecido respecto al mes anterior, lo que tienes que valorar es la tendencia. También debes compararlo con el mismo mes o acumulado del año anterior para ver si vas subiendo o bajando, es decir, compararlo con noviembre 2019 y con el acumulado enero-noviembre 2019.

Recordarte que las ventas siempre las analizamos sin IVA, netas de IVA, aunque para ver tendencias y comparar, da igual, pero en la cuenta de Pérdidas y Ganancias Cuenta de Ingresos y Gastos, las ventas aparecen netas de IVA excepto si estás en recargo de equivalencia que las ventas son todo, incluso el IVA que cobras que para eso pagas el recargo.

Si tus ventas tienen una tendencia alcista, vas creciendo, sea poco o mucho, ¡enhorabuena!, lo estás haciendo bien aunque falta saber cuan bien. Si bien a secas, si muy bien, si fantástico… pero concluir que vas bien es importante.

Para saber cuan bien lo estás haciendo deberías compararte con el mercado. Si creces por debajo del mercado, se puede decir que nos vas tan bien como pensabas, si creces lo mismo estás en el promedio y si creces más lo estás haciendo muy bien.

Pero aquí nos encontramos con un inconveniente difícil de salvar ya que la obtención de datos de crecimiento de un mercado determinado, es difícil. Puedes intuir si a tu competencia le va mejor, peor o igual que el año pasado pero va a ser casi imposible que tengas datos actualizados del sector.

Esto no quita que, periódicamente cuando se presenten cuentas anuales, si tienes algún referente en el sector, analices sus cuentas y te compares con él para comparar no tanto el nivel de ventas sino las proporciones. Compararse con el líder es muy bueno para tenerlo como referente en muchos casos.

2.                 Analiza los gastos

Para analizar los gastos, debemos diferenciar entre los conocidos como gastos de estructura y los que no lo son.

En mis análisis, siempre diferencio entre gastos variables y gastos de estructura ya que la diferencia entre las ventas y los gastos variables, es la que tiene que cubrir primero los gastos de estructura y luego darme beneficio.

Los negocios online suelen tener un margen de contribución muy alto pero he visto clientes que, en un lanzamiento, no han controlado la publicidad en Facebook Ads y se han encontrado con un margen negativo, es decir, con pérdidas. También tengo clientes que se han pasado de frenada con el “delegarlo todo” y han entrado en pérdidas sin ni siquiera darse cuenta.

3.                 Analiza el beneficio

Al igual que con las ventas y los gastos, con el beneficio también tienes que analizar principalmente dos cosas:

  • Su evolución en valor absoluto
  • Su evolución como % de las ventas

En innumerables ocasiones, al vender más, empezamos a ganar menos por unidad vendida. Cuando las empresas crecen, se vuelven en muchos casos ineficientes y aumentan tanto los gastos de estructura que el ratio beneficio/ventas disminuye.

Ten en cuenta que, en el momento en que contratas a alguien, este gasto va directamente y en su totalidad contra tu beneficio. Si ganabas 10.000 € y contratas a alguien que te cuesta 2000€, vas a pasar a ganar, de hoy para mañana 8.000€. Y mucho ojo si esta persona va a pasar a engrosar los gastos de estructura y no los variables. Depende de ti el sacarle el provecho suficiente como para  que haya merecido la pena. Y eso solo lo sabrás controlando el beneficio.

4.                 Conclusiones

Haz balance de cómo te ha ido hasta noviembre. Este ha sido un año muy atípico y debes tenerlo en cuenta en tu análisis. Pero sea como fuere, párate a ver cómo va el año y si te das cuenta de que va mal, mejor cambiar ahora que hacerlo más tarde. Puedes aprovechar la Navidad, la cercanía del inicio de año, los propósitos de año nuevo, adelantar el lanzamiento de un nuevo producto o relanzar uno ya existente… ya decidirás qué hacer. Lo importante habrá sido que te has dado cuenta de que tenías que hacerlo.

Y esto es todo por hoy. Muchas gracias por escucharme y por sugerirme temas que te puedan ser útiles. Recuerda que esto es mi opinión y mi interpretación. Aplícalo sólo si es bueno y útil para ti y para tu negocio.


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