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En los post 2 y 3 te hablé de fijar tu gran objetivo, el que te va a guiar y va a ser tu foco y de cómo hacerlo de un modo inteligente y efectivo. Supongamos que ya has fijado tu objetivo para dentro de 3 años, ¿y ahora qué?

Pues en primer lugar debes comprobar que el objetivo cumpla todos los requisitos que dijimos en el podcast anterior que debía cumplir mediante el método SMART: Específico, Medible, Alcanzable, Retador y delimitado en el Tiempo.

¿Los cumple? Perfecto!!!

Ahora tienes que desglosar tu objetivo en objetivos más pequeños. Si te has fijado por ejemplo alcanzar una facturación 50.000 € en el año 3 , lo lógico sería dividirlo en 3 subjetivos de 1 año cada uno. Pasaríamos a determinar cuánto vamos a vender el primer año y el segundo.

¿Y cómo lo hago?

Pues lo normal es que el primer año factures relativamente poco, que el segundo incrementes un poco más tu facturación y el tercero ya alcances el objetivo de los 50.000.

Cuando empiezas un negocio, tienes una curva de aprendizaje tanto en el producto o servicio que ofreces como en lo que es la gestión de una compañía. Crear una empresa y pasar a ser jefe no es fácil y te va a requerir un aprendizaje.

Por ejemplo, el primer año podrías tener un objetivo de 10.000 €, el segundo de 25.000 € y el tercero ya conseguirías los 50.000 €.

Estos objetivos siguen sin ser buenos porque no son manejables. Si midieras solo al finalizar el año para ver si has alcanzado los 10.000 €, ya no tendría remedio y tendrías que esperar un año más para tener feedback de nuevo.

Es por ello por lo que debes dividir o desagregar el objetivo anual en unos más pequeños.

Vamos a tomar el primer año y vamos a determinar, primero por trimestres, cuánto vamos a vender en cada uno de ellos. La suma de los 4 trimestres nos tiene que dar 10.000 como es lógico.

1T: 1000

2T: 2000

3T: 3000

4T: 4000

Lo lógico es que consideres que cada vez lo haces mejor, que vas aumentando tu visibilidad y ampliando tu lista de clientes y que por ello cada trimestre consigues más ventas.

Lo ideal, sería ahora dividir el objetivo de cada trimestre en un objetivo mensual. De todos modos, si te es difícil o engorroso fijar tanto objetivo, como ya tienes el trimestral, cada mes podrías medirá a cuánto está de conseguir tu objetivo trimestral. Por ejemplo, si el objetivo trimestral es 1000 y el primer mes has vendido 200, estás a un 20% del objetivo por lo que debes “ponerte las pilas” para conseguir alcanzar el 1.000 en dos meses más.

Si pones objetivos mensuales, te parecerá más alcanzable, más entendible y sobre todo más gestionable.

Y eso es lo que queremos conseguir para poder pasar a la acción.

Y ahora, toma tu objetivo de 3 años y divídelo en 3 objetivos de 1 años y cada año en objetivos trimestrales y a ser posible mensuales.

Estos objetivos también deben ser Smart y en gran parte, al provenir de un objetivo que ya lo era, lo cumplirán.

Recuerda que puedes entrar en www.juliapiera.es y descargar mi guía gratuita “Toma el Control de tu Empresa en 4 pasos”.

Nos vemos la próxima semana. Feliz día y Gracias por acompañarme.


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